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Archivo Confidencial

AMLO tiene el gran apoyo mexicano, ¿lo decepcionará?

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POR ARMANDO VÁSQUEZ A.

EL DOMINGO A LAS ocho de la mañana hablaron al teléfono de mi casa y una grabación femenil me indicaba que podía votar por quien yo quisiera pero que era necesario por equilibrio de poderes y que razonara para que mi voto fuera diferenciado.

La voz no habló de que uno votara por equis o por ye candidato, simplemente hizo énfasis en la necesidad del voto diferenciado.

Escuché la grabación completa. Lo primero que pensé fue que ya valió esto. Peje ganará y el segundo pensamiento lógico fue que era una última patada de ahogado del poder federal, pues ¿a quién más convendría contar con un poder legislativo diferenciado en posiciones y que manejara esta tecnología?

Pensaba ir a votar temprano, pero no. Fui a las tres de la tarde cuando sabía que había poca gente. Fui a misa de medio día y escuché al sacerdote hablar y mencionar en más de siete ocasiones la palabra esperanza como parte del sermón que es la palabra manejada por AMLO que a lo mejor fue una coincidencia, así lo veo pues a final de cuentas y hasta donde sé, votó por el bronco.

En la mañana conforme al monitoreo por televisión vimos que fue un chingo de gente a votar desde temparno, que a final de cuentas lo confirmamos más noche cuando vimos que más de un 65 por ciento acudió a las urnas, algo similar con las elecciones del 94 luego del asesinato de Luis Donaldo Colosio pero que fue del 77 por ciento.

Y si, a como vi la elección la ola AMLO estuvo canija, de hecho Hermosillo se ve como un lunar en este nuevo Sonora donde el Pato ganó la elección, pero de allí en fuera, algunos municipios importantes se los llevó Morena en su mayoría, al igual que algunitas diputaciones locales.

Pero veamos el aspecto de triunfo de AMLO desde otro punto. Tengo años escribiendo que México tendría otra visión del país destino si contáramos con una política de guerra pero no tenemos pleito con ningún país del mundo.

Es que la economía de guerra nos cambiaría el pensamiento, pero no tenemos esa capacidad bélica como la tiene Estados Unidos que se formó como adalid de la democracia en aras de hacer crecer su economía de guerra. Los gringos siempre requieren de estar en guerra. Pero México no.

La economía de guerra nos lleva a elevar el concepto de patriotismo y a pensar como nación. Mientras no contemos con esa filosofía de arriesgar el pellejo no vamos a poder equilitar lo que tenemos, por eso cuando llega un candidato populista como AMLO pensaremos que es lo mejor para sacar adelante este país porque no tenemos muchas alternativas y nos conformamos con quien nos haga unas promesas realmente falsarias como las que nos hizo André Manué.

Nuestro espíritu de patriotismo no está muy fuerte y tenemos pocos referentes como la selección nacional cuando juegue contra Brasil y elevaremos el espíritu muy alto si es que le gana o nos quedaremos callados si pierde.

No tenemos pues un punto de partida nacional, sino individual que no sirve de mucho al momento de elevar una bandera social y luchar por ella, por eso entiendo que el voto se le haya dado a AMLO.

Muy posiblemente este voto de confianza a la izquierda mexicana, pues se habla, como le dije líneas arriba de un 65% de las votaciones a favor de AMLO, sea uno de los últimos apoyos que demos lo mexicanos a un político del cual esperamos mucho porque fue mucho lo que prometió. Ya sufriremos las consecuencias del desencanto y la decepción y espero que sea un fuerte apretón para el resto de los partidos o bien que permita nuevos esquemas de elección como es la segunda vuelta donde el candidato debe ganar con las dos terceras partes del electorado.

Eso sin duda alguna nos evitaría que una ola, como en su momento la de Fox o en este caso la de AMLO, nos arrase a todos y de pronto queden candidatos desconocidos como los elegidos, tal y como ocurrirá en el caso de las diputaciones locales en el caso de Sonora de quien no conocemos sus capacidades, virtudes, ni defectos.

Con la decepción vendrá el arrepentimiento y con esto la madurez que necesitamos como pueblo para comprender la facilidad que significa votar con el hígado o el corazón en lugar de con el cerebro, con pensamientos allende los años. Pero el sexenio aún no empieza.

Vamos a ver con esta derrota del PRI su “refundación” seria, en la cual la distribución de las candidaturas no será a capricho de unos cuantos que conforman grupos de poder sino de consensos necesarios que le permitirán elegir a los mejores para catapultar a sus mejores elementos, no a los que fueron elegidos por algún dedo divino. Eso dejará AMLO en materia del PRI, PAN y PRD luego de su arrollador triunfo.

EN FIN, una nueva era empieza. Mañana le seguimos si Dios quiere. Por cierto, AMLO dijo lo mismo que Fox: “No les voy a fallar.”

Armando Vásquez Alegría es periodista con más de 30 años de experiencia en medios escritos y de Internet, cuenta con posgrado en Administración Pública y Privada.

Correo electrónico: archivoconfidencial@hotmail.com

Twitter: @Archivoconfiden